Quiero que me trates suavemente
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Esta relación es de ida y vuelta. Ella te da suavidad y tú debes darle cariño.
Acá van unos tips para cuidarla como se merece.
Primero, lávala con agua fría... no te decimos a mano, porque qué paja, pero al menos ten consideración y usa un ciclo suave en la lavadora.
Luego, hazle caso a tu madre, que te lo repitió mil veces... ¡siempre del revés y junto con la ropa oscura!
Evita los detergentes fuertes, el algodón Pima es delicado y responde mejor a productos suaves, sin blanqueadores.
Cuando la laves, cuélgala sin exponerla al sol, no queremos que andes con marcas por ahí y nos eches la culpa a nosotros. Evita la secadora para que no se achique y quedes embutido en la polera como si fueras una longaniza.
Por último, guárdala bien doblada, así evitarás que se estire o deforme.
¡Siguiendo estos sencillos cuidados, tendrás tu polera suave y fresca como el primer día!